Antioquia: pilos para planear y gestionar vivienda gratis en el país

Es el departamento del país que más ha concretado proyectos de construcción.
En el país hay 100.000 unidades de vivienda gratis terminadas, que hacen parte de 279 nuevos proyectos de construcción. Antioquia es el departamento de Colombia donde más se desarrollaron, con 75; le siguen Nariño, con 16; y Caldas, con 15. Bogotá, siendo la capital, está por debajo de la media, con 9 proyectos gestionados. Entre los que menos proyectos de construcción tienen se encuentran los departamentos de Amazonas, Caquetá, Casanare y Guainía, todos con un proyecto.

La diferencia entre un departamento y otro dependió de las políticas de los gobiernos de cada municipio y de la gestión de la tierra, entre otros.

Este programa, según reza su filosofía, tiene como objetivo entregar un subsidio familiar de vivienda urbana en especie a los hogares colombianos que viven en situación de extrema pobreza o víctimas del conflicto armado.

La oferta de vivienda para los más pobres era escasa, de ahí la necesidad de crear una estrategia que no solamente asignara subsidios que permitieran a los hogares la adquisición de vivienda (sin tener que acudir a los recursos del crédito y el ahorro), sino que además generara la oferta de vivienda de interés prioritario (VIP) para la población más vulnerable.

A corte de noviembre del 2015, se contaban 100.000 familias vulnerables beneficiadas, de las cuales el 70 por ciento son hogares en situación de desplazamiento –aunque la mayoría de estos fueron favorecidos desde el gobierno anterior, debido a la escasez en la construcción, debieron esperar–; el 15 por ciento fueron hogares vinculados a programas sociales, y el 15 por ciento restante, a familias afectadas por desastres naturales, calamidades públicas o que se encuentran habitando en zonas de alto riesgo no mitigable.

Fuente: El Tiempo

Se expande oferta de oficinas en Medellín

La preocupación frente a una sobreoferta de oficinas nuevas para Medellín, con la próxima entrada de unos 90.711 metros cuadrados, de los cuales 40.000 metros están en El Poblado, hace pensar que suceda lo mismo que en Bogotá: los precios bajaron porque la demanda no absorbió la oferta.
Cifras de Camacol, gremio edificador, en Antioquia se construyeron 110.000 metros cuadrados de oficinas entre febrero de 2015 e igual mes de este año, pesando 29 % del segmento nuevo de edificaciones no residenciales
Solo en el Valle de Aburrá hay 23 proyectos de oficinas nuevas que están en preventa o construcción, según la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín. Próximamente se inaugurará, solo en El Poblado: el complejo One Plaza, al frente del Hotel Dann Carlton, Distrito Milla de Oro en la zona del mismo nombre; y el edificio de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, en la Calle de la Buena Mesa.
Según el gremio inmobiliario, ya hay 58.000 metros cuadrados que están en oferta en la ciudad. En El Poblado oscilan entre 7 millones de pesos y 8,3 millones (metro cuadrado). En zonas alternas como Bello e Itagüí, el rango se reduce a la mitad y no superan los 4,5 millones de pesos.
El gerente de la Lonja, Federico Estrada García, indicó que estudios del gremio indican que los niveles de vacancia (oficinas sin arrendar) son controlados. “Pero no hay preocupación frente a esta mayor oferta de oficinas que ingresará al Valle de Aburrá, dado que el mercado absorberá la ofrecido”, asegura.
Sin embargo, hay que aclarar que no toda el área se arrendará, algunos compraron para ocupar y otros sí lo hicieron como inversión.
Un caso sobresaliente es el de One Plaza. El presidente de Coninsa Ramón H, Juan Felipe Hoyos M., indicó a EL COLOMBIANO que la firma, en alianza con Bienes y Bienes, es promotora, desarrolladora y constructora de este proyecto de dos torres corporativas.
Una será para arriendo, adquirida por el fondo inmobiliario Terranum (Grupo Santo Domingo). Frente a la otra torre, “ya tenemos cuatro pisos arrendados y quedan pocos locales por comercializar. Proyectamos este primer año un ocupación del 80 % al 90 %”, indicó Hoyos.
Sin embargo, agregó que frente a una eventual sobreoferta de oficinas nuevas, se tiene que ser prudente en las perspectivas de construcción.
“Un proyecto de este tipo se demora en construir entre 24 a 30 meses. Las cuentas que un inmobiliario hace no las puede hacer de corto plazo y nosotros vimos que todavía había espacio para mayor oferta”.
En ese contexto, cualquier inversionista, persona o empresa, debe tener en cuenta comodidades complementarias que ofrecen los proyectos: buenos parqueaderos, seguridad, sistema de aire acondicionado, administración, entre otros aspectos.
Espacio para las usadas
En el caso de las oficinas que no son nuevas, la actividad también ha sido importante en la ciudad, con precios que varían por sus características.
Por ejemplo, las tipo “A+”, aquellas ubicadas en El Poblado con menos de 15 años de construidas y buenas características, tienen un precio promedio de 5,7 millones de pesos (metro cuadrado). Las que están en la misma zona pero con 15 y 25 años de construidas, valen un promedio de 4,2 millones de pesos.
En el caso del occidente de la ciudad, las de buenas características cuestan 3,8 millones de pesos. Y las tradicionales del centro, están en 1,5 millones de pesos,
En cuanto a cánones de arrendamiento, las oficinas tipo A+ valen un promedio 55.000 pesos (metro cuadrado). Las de menores especificaciones en otras zonas registran cánones de 16.500 pesos.

Fuente: El Colombiano

Minvivienda: “este es un buen momento para comprar vivienda nueva”

“La clase media es la protagonista de nuestros programas de vivienda, esa es la apuesta del Gobierno”, dijo el ministro.
El Ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao Cardona, dijo que la tasa de crecimiento de los precios de la vivienda nueva se ha moderado en el país, en particular en estratos bajos.

“Esto, sumado a las ayudas del Gobierno Nacional a través de los distintos programas de vivienda que hemos lanzado, hace que en este momento sea más asequible para un hogar la adquisición de una vivienda nueva”, dijo el Ministro.

El funcionario resaltó que, en términos de la rentabilidad de la inversión en vivienda, el activo hipotecario se sigue valorizando a tasas positivas, en particular en estratos medios y altos.

“La clase media es la protagonista de nuestros programas de vivienda, esa es la apuesta del Gobierno. Mi Casa Ya Cuota Inicial, destinado a hogares que devengan entre dos y cuatro salarios mínimos, que pueden adquirir vivienda de hasta 93 millones de pesos; y Mi Casa Ya Subsidio a la Tasa para quienes quieren comprar vivienda de hasta 231 millones de pesos. El compromiso del Gobierno Santos es reducir la pobreza y tener cada día una clase media más próspera”, puntualizó Henao Cardona.

El Ministro hizo estas declaraciones tras conocer los más recientes indicadores de precios de vivienda nueva, revelados por el Dane, que muestran que en 2015 el precio de la vivienda nueva aumentó 6,9% anual, cifra menor en 2,58 puntos porcentuales, en comparación con la del año 2014.

También se conoció que siguen creciendo las ventas de vivienda nueva en el primer bimestre de 2016, y que el mejor desempeño se registró en el segmento objeto del programa Mi Casa Ya cuota inicial, que tuvo un aumento anual de 23.6%, en los dos primeros meses del año.

Las cifras, reveladas por Camacol – Coordenada Urbana, señalan que entre enero y febrero de este año las ventas de vivienda nueva alcanzaron 28.218 unidades en las trece principales regiones del país, lo que representa un aumento de 7% respecto al mismo periodo de 2015.

NoticiasRCN.com

Desbordada inflación en Colombia parece no afectar al sector inmobiliario

El Dr. Federico Estrada, Gerente de La Lonja Propiedad Raíz Medellín y Antioquia, nos da su opinión sobre el panorama inmobiliario.

Capitales del país están creciendo hacia las periferias

La construcción y el crecimiento de la venta de viviendas en las principales capitales del país se ha venido extendiendo en forma significativa hacia los municipios que hacen parte de sus áreas metropolitanas y a las periferias externas.

En Bucaramanga, la mayoría de las constructoras han buscado áreas en los municipios vecinos porque en la zona más apetecida de la ciudad, conocida como La Meseta (centro y oriente), no hay espacio suficiente para grandes proyectos habitacionales.

Marval, una de las principales compañías, reportó que la mayoría de sus ventas se registraron en el municipio de Piedecuesta, con un 22 % de las ventas.

Sergio Luna Navas, gerente de Camacol, explicó que la construcción se extendió a los municipios vecinos, entre otras razones, porque “el recién aprobado Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bucaramanga impone unas condiciones a los lotes de la meseta que no facilita tanto su desarrollo, lo que genera un crecimiento en municipios periféricos como Piedecuesta y Girón”.

En Medellín, también uno de los sectores del área metropolitana que más ha venido mostrando una actividad positiva es el municipio de Bello, que limita con la capital antioqueña por el norte. Las cifras de Lonja Propiedad Raíz y Camacol muestran que el número de viviendas que se construyeron en ese sector el año pasado, 7.377, por poco iguala al de Medellín, donde se levantaron 7.566.

“De unos tres o cuatro años para acá, las personas comenzaron a ver en Bello un municipio muy importante. Las conexiones con el metro y la cercanía con las estaciones tienen una gran actividad edificadora a sus alrededores. Las constructoras comenzaron a ver la posibilidad de construir en ese municipio proyectos diferentes a las viviendas de interés social”, aseguró Federico Estrada, presidente de la Lonja Propiedad Raíz.

En Barranquilla y su área metropolitana, la seccional de Camacol reportó que en el 2015 hubo un crecimiento en la construcción de vivienda del 17 %, con una inversión que alcanzó los 2,1 billones de pesos. El 30 por ciento de los proyectos se levantaron entre los municipios de Soledad y Puerto Colombia.

La construcción de viviendas de interés prioritario, que viene creciendo por políticas nacionales, ha impulsado el crecimiento en estos municipios, principalmente en Soledad. “En Barranquilla, si bien no es una ciudad que podría decirse que ya no tiene espacio para crecer, este se ha ido agotando”, aseguró la directora de Camacol, María Elia Abuchaibe.

En los límites entre Barranquilla y Puerto Colombia también hay otra actividad importante de crecimiento inmobiliario, donde se concentrarían un 12 por ciento de los proyectos.

Y en Cali, aunque la construcción registró sus mayores inversiones en la ciudad, la tendencia de extender proyectos inmobiliarios hacia municipios vecinos viene en aumento. Las cifras de Camacol muestran que mientras en la capital del Valle y los municipios aledaños se registraron ventas en vivienda por más de 1,3 billones de pesos en el 2015, hubo otros 1,2 billones en los municipios del área de influencia como Jamundí, Palmira, Yumbo y Candelaria.

El presidente de Camacol Valle, Alberto Gaviria, considera que se pueden seguir proyectando soluciones de vivienda en municipios vecinos a Cali, resolviendo por ejemplo temas como la movilidad, en la ruta a Jamundí.

Pero también apoya la renovación del centro urbano caleño, donde varias entidades del municipio y gremios de construcción buscan realizar una ambiciosa renovación urbana y habilitar espacios para la construcción de viviendas.

Abuchaibe añadió que hay muchas debilidades en los municipios hacia los que se reporta el crecimiento, “porque algunos de ellos son muy pequeños”.

“Sino hacemos planificación con tiempo de cómo se van a urbanizar esos terrenos, eso va a impactar la calidad de vida de la gente en algunos años”, concluyó Abuchaibe.

Fuente: El Tiempo

Bienes raíces, opción para poner su capital

Por MARIO A. DUQUE CARDOZO

Hay quienes advierten vientos en contra para la economía nacional. Hay quienes señalan que las vacas gordas han perdido peso y que, por eso mismo, la mejor opción para invertir es en bienes raíces.

Para hacerse una idea, en Antioquia, durante 2015, se vendieron en la región del Valle de Aburrá, Oriente, Occidente y Urabá 29.143 unidades movilizando más de $4.500 millones, teniendo un incremento del 38.92% respecto al año anterior (8.165 unidades más), con el impulso de 58% de las Viviendas de Interés Social (VIS) y 33% de las no VIS, según señaló el Ministerio de Vivienda.

Los especialistas califican la inversión en finca raíz con dos palabras: estable y segura, lo que hace que se vuelquen hacía allí los capitales en épocas que pueden denominarse complejas para la economía.

Desde la Lonja de Propiedad Raíz señalan que esta es una inversión que permite obtener unas rentabilidades importantes provenientes de la valorización de los bienes inmuebles así como de los cánones de arrendamiento una vez que se alquilan los activos.

¿Casas u oficinas?

 Inmuebles como oficinas, locales y bodegas, muestran también valorizaciones y rentabilidades importantes, aunque en el caso de Medellín, están concentradas en lugares específicos de la ciudad como El Poblado o el centro de la ciudad.

¿Nuevo o usado? Depende, señalan desde La Lonja. La ventaja del nuevo, es que se puede obtener una valorización durante la construcción, si se compra sobre planos, por ejemplo. Entre tanto, las ventajas de compra de usado, están en que se pueden obtener mejores precios, por áreas y acabados similares. Puede obtener una mayor rentabilidad por arrendamiento.

¿Y si la idea es comprar para arrendar, en qué estrato lo hago? Esa es otra buena pregunta. Un estudio de Fedelonjas, señala que si bien en los estratos más altos hay menos riesgos con el pago del canon, también pueden tener menos rentabilidad.

En los estratos 3 y 4 hay mayor rentabilidad, pues los tiempos de vacancia son menores.

Ojo al subsidio para vivienda de clase media

Antioquia espera quedarse con al menos 10 mil de los 50 mil subsidios de un 2,5 por ciento anual en la tasa de interés de crédito hipotecario para vivienda nueva de clase media, que el Gobierno comenzará a desembolsar desde el próximo mes.

Lo hará con el programa “Mi Casa Ya-Subsidio a la Tasa de Interés”, como rebautizó la cobertura del llamado “Frech” que se ha aplicado de manera intermitente desde 2009 para reactivar la economía.

Funciona para personas que quieran comprar vivienda nueva urbana entre los 93 millones de pesos (135 salarios mínimos vigentes) y los 231 millones (335 salarios).

Aunque desde mayo del año pasado se anunció que el programa comenzaría a ejecutarse el primero de enero de este año, apenas se hará efectivo desde febrero, una vez los bancos comerciales reciban los detalles de la normativa del programa, dado que son los encargados de aplicar los subsidios cuando otorgan los créditos.

Ejemplo de acceso

Pero más allá de la visión sectorial que tenga el Gobierno, son más las personas que quieren conocer cómo opera este beneficio y cómo pueden acceder a él. Por eso EL COLOMBIANO plantea la siguiente simulación para una familia que quiera comprar una vivienda nueva por 150 millones de pesos.

En primera instancia, esa familia debe poseer el 30 por ciento como cuota inicial, es decir, 45 millones de pesos.

Como se trata de vivienda nueva, la cuota inicial puede diferirse con la firma constructora hasta que se haga la gestión del crédito bancario. Solo en ese momento es que pueden aplicar al beneficio.

Además, los aspirantes no pueden tener vivienda propia ni haber sido beneficiarios de otros subsidios, tener capacidad de pago, no estar reportados negativamente en las centrales de riesgo y demostrar ingresos individuales o familiares entre cuatro y ocho salarios mínimos (de 2,76 millones a 5,52 millones de pesos) .

Si se toma el promedio de tasa hipotecaria de 11,1 por ciento, a lo que se desembolsó a finales de 2015 (ver gráfico), si se le resta 2,5 puntos de subsidio del Gobierno, la tasa de interés queda en 8,6 por ciento anual.

Si el préstamo es por 70 por ciento del ejemplo, es decir, 105 millones de pesos, y el plazo de pago es de 15 años, las 180 cuotas mensuales en pesos a tasa fija serán de 1.335.833 pesos.

Eso es un ahorro de 218.750 pesos al mes, al compararse con una cuota sin subsidio que para el ejemplo, es de 1.554.583 pesos. En cuentas gruesas, el ahorro anual es de 2,62 millones, si se obtiene la ayuda.

Ahora, el beneficio puede ser mayor si, como en tramos anteriores del Frech, los bancos entran a competir más extendiendo el subsidio para cubrir el resto del crédito. Si eso se concreta, al ahorro de los primeros siete años, que asciende a 18,37 millones de pesos, se le sumaría otro de 21 millones, para un ahorro total 39,4 millones.

Por su parte, Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, se mostró confiado que en el departamento se desembolsen 10.000 de estos subsidios a la tasa, en vista de que en la región predomina la clase media, que pesa el 60 por ciento del total de los negocios hipotecarios.

Fuente: El Colombiano

Qué prefiere, ¿la mitad de una casa que se valoriza o una completa que no?

La palabra “arquitecto” suele traer a la mente muchas cosas, pero una de ellas es definitiva: con frecuencia son caros. En Latinoamérica se cree que sólo los millonarios contratan un arquitecto, mientras que el resto de los humanos toman papel y lápiz y hacen ellos mismos el trabajo. Por eso, no es exagerado comparar los cinturones de pobreza de América Latina con los garabatos que dibuja un niño de dos años.

“Las ciudades latinoamericanas, en su proceso de urbanización, tuvieron una respuesta pública que no alcanzó para que las viviendas fueran normales. Pero, antes que la vivienda, una de las cosas más graves es la dificultad de probar el derecho de propiedad, y la sensación de las personas de que en cualquier momento pueden perder su casa hacen que sus recursos no puedan ir a dar al mejoramiento de la vivienda, y por eso la gente prefiere gastar su dinero en otras cosas, principalmente en muebles”, dice al otro lado de la línea, con un fuerte acento chileno, el arquitecto Alejandro Aravena, el cuarto latinoamericano en ganar el prestigioso premio Pritzker. Si hubiera un Nobel de arquitectura, Aravena sería uno de los ganadores.

Casuchas con lujos

Esta respuesta explica a la perfección por qué las personas que viven en casuchas de madera y techo de zinc tienen equipos de sonido y televisores que envidiarían las personas que viven en un penthouse en las zonas más costosas de las ciudades: si alguien llega a sacarlos, el televisor se lo pueden llevar a otro lugar, pero la casa no.

Aravena afirma que el Estado no alcanza a atender la informalidad, y la solución que da consiste en reducir y alejar, es decir, “al no tener los recursos suficientes se reduce el tamaño, se hacen pequeñas unidades de vivienda y se desplazan a donde el suelo cuesta muy poco, con pocos servicios y oportunidades, lejos de los centros de trabajo y salud y la red atención, sin la red de expectativa de mejoras de calidad de vida, que es la razón por la que la gente viaja a las ciudades”.

Es en este punto donde un arquitecto puede ayudar en superar la pobreza. La fórmula que Aravena propone es que los arquitectos coordinen las fuerzas en juego, canalicen las fuerzas individuales, en vez de sustituirlas. En Colombia, por ejemplo, existen constructoras que hacen un gran negocio con las viviendas de interés social, y están los proyectos del Ministerio de Vivienda, con sus programas como Mi casa ya, y fundaciones como Un techo para mi país.

“El Estado tiende a pensar que debe proveer la vivienda de forma completa y sustituir la capacidad individual, en vez de coordinarla y organizarla. Por eso, con los fondos públicos terminan por construir viviendas de sólo 40 metros cuadrados. La suma de acciones individuales no garantiza el bien común. El recurso más escaso es la coordinación de las acciones individuales”, afirma Aravena.

De esta afirmación nació su idea más revolucionaria: “una vivienda no es una protección a la intemperie, sino una capacidad de aumentar el valor en el tiempo, de superar la pobreza. Si no puedo entregar con el dinero del Estado una casa estándar, hagamos bien la mitad de una casa de clase media. ¿Cómo se hace? Haciendo primero lo más difícil, algo que una familia no pueda modificar en el tiempo”, afirma.

Construir para valorizar

¿Qué es, entonces, lo más difícil? Aravena dice que primero el arquitecto debe pensar en si él viviría en la casa que diseña, y enumera tres puntos fundamentales. En primer lugar, la estructura general de la casa final, como los muros estructurales, los muros medianeros, la ubicación de la cocina y los baños, “que no deben estar en la puerta de la casa sino cerca a los dormitorios, ese es el estándar de clase media”, afirma Aravena, que considera que esa estructura general debe contar al menos con ochenta metros cuadrados para una casa de una familia de cuatro integrantes.

Jorge Enrique Agudelo, director de investigación de la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia, comenta que las viviendas de interés social que se construyen en Medellín oscilan entre 45 y 50 metros cuadrados.

La ubicación de la casa es otro de los puntos. Aravena dice que se debe procurar que esté en un terreno que se vaya a valorizar en el tiempo, que esté cerca de las oportunidades de trabajo y de salud: “cuando el dinero no alcanza para todo, es mejor gastar el dinero en mejor suelo”, dice Aravena. Según Agudelo, los terrenos en los que se construyen estas viviendas en Medellín cuestan entre 180 y 250 mil pesos el metro cuadrado. Los terrenos de ese precio suelen ser en pendiente, como los sectores de Pajarito, Robledo y San Antonio de Prado.

En tercer lugar, Aravena afirma que se debe procurar un buen diseño del conjunto urbano: “cuando uno mira las ciudades que tienen calidad de vida, el estándar es que por un metro de espacio público haya un metro de espacio privado. La construcción de una ciudad puede ser el motor del desarrollo, el buen espacio público ayuda a la valorización”, concluye Aravena, y dice que es ahí donde radica la labor de un arquitecto en la sociedad: “debe ser más el detonador del proceso que el que lo culmina y canalizar esa enorme capacidad de los esfuerzos individuales”.

Un material revolucionario

Si se le pregunta a Aravena cuál es el material constructivo que cambiaría la arquitectura y las oportunidades de las personas de bajos recursos para adquirir una vivienda, dirá que el problema no se trata de materiales. “Ese material ideal de construcción varía según las circunstancias. Al norte de Chile, por ejemplo, el único material disponible es el bloque de cemento, porque no había ladrillos ni arcilla. En cambio, en Santiago, sí hay ladrillos de arcilla reforzados, y en el sur del país el material ideal es la madera. Este tema de la vivienda prioritaria tiene mucho de ayuda humanitaria y de caridad. Por eso, si hablamos del material ideal, diría yo que lo mejor es la calidad profesional, más que la caridad profesional”.

Sobrecostos harían subir precios de vivienda nueva

Los costos de la vivienda seguramente subirán este año por encima de la inflación debido a los sobrecostos que la reglamentación en el tema ha traído, así como por el impacto que el precio del dólar pueda tener en algún tipo de acabado o materiales.

Así lo señala Federico Estrada, gerente de la Lonja, gremio inmobiliario de Medellín y Antioquia, quien agrega que no esperan aumento de precios de inmuebles por el lado de una sobredemanda, es decir, que haya mucho más interesados en comprar que lo que el mercado tiene capacidad para proveer.

Es importante destacar que según el Dane, el Índice de Costos de la Construcción de Vivienda (Iccv) registró una variación de 5,25% en 2015, cifra superior en 3,44 puntos porcentuales al crecimiento registrado en 2014, cuando se ubicó en 1,81%. Ambos resultados fueron casi un espejo de la inflación de sus respectivos años: 2014 (3,66%) y 2015 (6,77), aunque mientras la diferencia del IPC entre los dos años fue de 84,9%, el Iccv varió 90%.

Aquí está la editorial completa: http://goo.gl/ZPb0An

Fuente: El Mundo

Canon de arrendamiento 2016

Tenga en cuenta que se aumenta cada que su contrato cumpla 12 meses de ejecución.

  • En aquellos contratos de vivienda urbana que cumplan 12 meses de ejecución durante el año 2016, el alza máxima permitida es del 6,77 por ciento. 

Los contratos de arrendamiento de vivienda urbana que cumplan 12 meses de ejecución durante el año 2016, se podrán incrementar hasta en un 6,77 por ciento de conformidad con el Índice de Precios al Consumidor- IPC de 2015, según información dada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE)

Este incremento se hace con base en la ley 820 de 2003, cuyo artículo 20 dispone: “Cada doce (12) meses de ejecución del contrato bajo un mismo precio, el arrendador podrá incrementar el canon hasta en una proporción que no sea superior al cien por ciento (100%) del incremento que haya tenido el Índice de Precios al Consumidor en el año inmediatamente anterior a aquel en que se debe efectuar el reajuste del canon, siempre y cuando el nuevo canon no exceda lo previsto en el artículo 18 de la ley 820 de 2003”.

IMPORTANTE

De acuerdo con la ley 820 de 2003 es imperativo informar al arrendatario el monto del incremento y la fecha en la que se hará efectivo, mediante comunicación remitida a través del servicio postal autorizado.

En cuanto a inmuebles diferentes a vivienda urbana –rurales, oficinas, locales comerciales y bodegas, el canon se reajusta en el momento de la renovación de acuerdo con lo establecido en los respectivos contratos de arrendamiento. Las partes están en libertad de negociar los incrementos.

LONJA DE PROPIEDAD RAÍZ DE MEDELLÍN Y ANTIOQUIA