PIB de construcción de vivienda demuestra buen momento del sector

El crecimiento de la construcción de edificaciones residenciales en el primer semestre de 2016 fue de 9% frente al mismo periodo del año pasado.

Los programas de vivienda del Gobierno seguirán garantizando que el sector crezca por encima del promedio nacional.
Los servicios inmobiliarios y de alquiler de vivienda también crecieron más que la economía nacional, con 3,2% en el primer semestre del año.

La ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio celebró que la construcción de edificaciones residenciales y los servicios inmobiliarios sigan siendo jalonadores del crecimiento de la economía nacional. Según el informe del Producto Interno Bruto (PIB) – Oferta, del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en el primer semestre de 2016 la construcción de edificaciones residenciales creció 9% frente a lo registrado en el mismo periodo del año pasado, mientras que los servicios inmobiliarios aumentaron 3,2%.

“Estas cifras del Dane demuestran el buen momento que está viviendo el sector constructor y el impulso que a través de las edificaciones se le está dando a la economía nacional. Es muy gratificante ver que mientras que el crecimiento promedio del PIB nacional fue de 2,3% en los primeros seis meses, nosotros estamos 6,7 puntos por encima, casi cuatro veces más”, dijo Noguera.
Otro de los datos que destacó la titular de la cartera de Vivienda, fue que en el segundo trimestre de 2016 la construcción de edificaciones residenciales tuvo un aumento de 5% frente al mismo periodo de 2015.

“Indiscutiblemente esto ha sido gracias a los programas que se impulsan desde el Ministerio de Vivienda y que han beneficiado a miles de colombianos. Con el Programa de Vivienda Gratuita y las líneas de Mi Casa Ya, hemos dado más facilidades que nunca antes para acceder a una casa propia y la gente está entendiendo que este es el mejor momento para comprar vivienda. Eso no solo cambia vidas, sino que también estimula a la economía”, agregó la Ministra.

Continuando los resultados trimestrales, las actividades inmobiliarias también crecieron por encima del promedio nacional entre abril y junio de 2015. Mientras que el PIB total tuvo un aumento de 2%, para las actividades inmobiliarias fue de 3,1%.

Finalmente, la ministra Elsa Noguera señaló que la fortaleza de la construcción de vivienda seguirá durante todo el año, y que para que se mantenga por lo menos hasta 2019 se ampliaron los cupos del programa Mi Casa Ya. “En los próximos tres años los colombianos van a seguir teniendo subsidios a la cuota inicial de sus casas y a las tasas de interés, y eso se va a ver reflejado en una economía más fuerte”, concluyó.

Fuente: Ministerio de Vivienda

Plan Metropolitano busca frenar expansión en laderas

Área Metropolitana diseña una hoja de ruta que definirá el futuro urbanístico en los 10 municipios.

Los municipios del valle de Aburrá crecen sobre las laderas de manera desmedida, sobretodo en Bello y Copacabana (norte), Sabaneta y en el corregimiento de San Antonio de Prado de Medellín (sur). Lo que va en contravía con las ciudades modernas, compactas y con sana mezcla de usos del suelo.

Así lo muestra un análisis del Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad Eafit(Urbam), que planteó la necesidad de una articulación urbana, ambiental y social en el área metropolitana.

Eso representaría que los 10 municipios de la zona deben ir en la misma dirección en cuanto a la planificación del territorio, renovación urbana, generación del espacio público, movilidad y cuidado del medio ambiente.

Precisamente, expertos del Área Metropolitana diseñan una hoja de ruta que definirá el modelo de ocupación regional y articulará los 10 planes de ordenamiento territorial del valle de Aburrá.

Este plan, que estará listo el próximo año, se basará en el nuevo POT de Medellín (2014), que propone una ciudad con desarrollo en el eje del río y frena la expansión en las laderas.

Se trata del Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial (Pemot), una figura normativa creada en 2013, que además define el sistema para la gestión integral del agua, vías y transporte público urbano, la estrategia para la vivienda social y prioritaria, así como el ordenamiento del suelo rural y suburbano.

Víctor Piedrahita, subdirector de Planificación del Área, contó que el valle de Aburrá será la primera, de las seis áreas metropolitanas del país, en construir un Pemot. Aclaró que si bien habrá una unificación, los municipios no perderán la autonomía en el uso del suelo.

El Plan Estratégico tiene las mismas características de un POT. En su construcción hay que hacer una cartografía, identificar zonas de riesgo, de usos comerciales y residenciales, además, traza el futuro urbanístico de las ciudades a largo plazo.

El diagnostico revisará cada uno de los POT del valle de Aburrá, los cruzará y los analizará para identificar si hay zonas de protección que limitan con áreas de expansión urbana o suelos de uso residencial con industrial.

El arquitecto y experto en urbanismo, Juan Carlos García, dijo que el Pemot no debe cambiar los POT municipales. Sin embargo, aseguró que el gran reto de la autoridad de planeación es verificar si hay coherencia en los planes trazados con las realidades de los territorios.

El experto explicó que por ejemplo el Plan de Ordenamiento Territorial de Bello traza un macroproyecto alrededor del parque Tulio Ospina, pero nunca lo planificó ni lo elaboró. “En cambio sí se construyeron edificios sin planificación, lo mismo pasó en Envigado, Sabaneta, Itagüí”, advirtió García.

Entre tanto, Federico Estrada, presidente de la Lonja de Propiedad Raíz de Antioquia afirmó que cada municipio tiene autonomía en el ordenamiento territorial, pero que se necesita una articulación regional, sobre todo, en el desarrollo urbanístico para que haya un equilibrio.

El director dijo que hay asimetrías y desequilibrios porque mientras unos municipios bajan las densidades, otros las aumentan. “Si en un municipio limitan la edificación, en otro abren una puerta, tal y como pasó en Medellín con el antiguo POT (2006-2014) que congeló la construcción de alta densidad en el eje del río y ese desarrollo se trasladó a Bello y Sabaneta”, aseguró.

Estrada precisó que hace seis años, la capital antioqueña tenía el 70 por ciento de las viviendas nuevas, lo que es coherente porque Medellín tiene el 70 por ciento de los 3.700.000 habitantes del valle de Aburrá. Sin embargo, hoy esa la cifra está en el 30 por ciento.

La periferia

Un estudio de la Universidad Eafit mostró que los barrios del área metropolitana con las condiciones socioeconómicas más bajas están ubicados en la periferia de Medellín, así como en Bello y Copacabana, mientras que en los municipios del sur (Evigado, Itagüí y La Estrella) hay mejor calidad de vida.

Juan Sebastián Bustamante, investigador de Urbam Eafit, explicó que “el valle de Aburrá está creciendo sobre las laderas de manera desmesurada, con todos los impactos ambientales que trae esto, con distintas formas de urbanización, asentamientos precarios y suburbanización”.

De acuerdo con los análisis, ese crecimiento ha llegado a tal punto, que hoy unas 300.000 personas viven en zonas de alto riesgo en el área metropolitana.

Mientras tanto, en los sectores cercanos al río, en la llanura del valle, hay una desarticulación de proyectos de renovación urbana, cuando esa zona tiene una oportunidad de albergar población en unos suelos aprovechables.

Para el experto en los alrededores del río están las zonas con mayor oportunidad de construcción de vivienda, de renovación urbanística, áreas ambientales y la infraestructura de movilidad más importante.

El análisis muestra que por ello, la ciudad debe crecer hacia el centro, en zonas planas, sin riesgo, con más equipamientos y que históricamente han tenido planificación.

Igualmente, dice que en el río, donde se consolidará la futura metrópolis, hay una oportunidad de trasladar la población que vive en las zonas altas de la montaña.

Fuente: El Tiempo

Crecimiento urbano en Oriente urge políticas públicas para evitar colpaso

Las cifras que denotan la presión al territorio del Oriente antioqueño son elocuentes. El 97 % de los bosques está deforestado y el 53 % del uso del suelo está compartido entre la vivienda, la industria y el comercio.

Esos indicadores revisten una alerta, pero plantean oportunidades para que esta región, considerada un brazo más del Valle de Aburrá, siga creciendo ordenadamente.
Y es que, a la par de los conceptos que advierten la degradación de recursos naturales, se muestra un vertiginoso desarrollo de la construcción en el Oriente: la valorización del suelo en 2015 de un 11,4 %, según datos de la Lonja Propiedad Raíz, y el consecuente aumento de la venta de vivienda en 500 % durante los últimos 7 años, de acuerdo con Camacol.
El crecimiento del sector inmobiliario tiene su lógica. El clima—23 grados centígrados promedio—la vegetación y el aire puro que aún se respira son elementos que atraen a miles de personas, en su mayoría tradicionales residentes del área metropolitana de Medellín, para que se asienten en el Oriente.

(Lea aquí: Crecimiento del Oriente es un reto para los servicios públicos)
Como sustento de esa tendencia, la Lonja, en un reciente informe, reveló que en 2015, se realizaron 9.260 negocios inmobiliarios en los municipios de Rionegro, El Retiro, La Ceja, La Unión, Guarne y San Vicente. Un 16,6 % más que en 2014.
En esa misma dirección, la Cámara de la Construcción (Camacol) reportó que este 2016 se han vendido cerca de 3.000 viviendas, 500 unidades más que las comercializadas en el 2009.
Si bien no desestima la tendencia que muestra el furor urbanístico en la región, investigadores del fenómeno de expansión, como María Isabel Gómez, del Centro de Estudios Territoriales de la Universidad Católica de Oriente (UCO), cree que se ha carecido de normatividad.
“Hemos tenido un crecimiento que desde la misma perspectiva de ley y aspectos político – administrativos, ha sido descuidado y no tan consciente frente a las oportunidades del desarrollo”, dijo.
Gómez, agregó que ese crecimiento carente de planificación ha desencadenado consecuencias negativas en torno a movilidad, transporte, la ruralidad y el paisaje.
“Son desarrollos urbanísticos poco pertinentes para el crecimiento de la región”, enfatizó.
Enderezando el camino
Lo primordial para corregir el camino es la consciencia, de autoridades y privados, de que sin planeación urbanística del futuro promisorio del Oriente, solo quedará un territorio gris sin calidad de vida.
Por eso se han emprendido iniciativas como la firma de un pacto entre Cornare, municipios y empresas constructoras para que se cumplan las normas ambientales.
“Se trata de establecer cómo hacemos un Oriente equitativo y sostenible (…) Que no solo sea conservar el bosque, sino cómo les pagamos servicios ambientales a quienes los cuidan para que los sigan protegiendo”, indicó Carlos Mario Zuluaga, director de Cornare.
El Oriente, después del Valle de Aburrá y Urabá, es la tercera región más poblada de Antioquia con 586.821 habitantes. Solo contando algunos de los municipios más cercanos a Medellín: Rionegro, La Ceja, Marinilla, El Retiro y El Carmen, que representan el Valle de San Nicolás, hay un área de 111.526 hectáreas, de las cuales 35.166 son zonas boscosas.

Hoy, según Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, el Oriente cuenta con cerca de 18 estudios de desarrollo de proyectos estratégicos. Sin embargo, recalcó, “ha faltado ejecución, diálogo entre municipios, articulación institucional y acompañamiento de anteriores administraciones departamentales”.
Al respecto, María Isabel Gómez, consideró que ante las últimas generaciones de alcaldes y las normativas desde el Gobierno Nacional, se ha ido enderezando el camino de la planificación urbana y la ruralidad, aunque esas iniciativas no han menguado la presión frente al territorio.
“Cada municipio está dando líneas importantes frente al desarrollo, pero la dinámica territorial ha trascendido el plano supramunicipal”, apuntó Gómez.
Para el rector de la UCO, monseñor Darío Gómez, quien además de vivir en la región ha investigado sus dinámicas urbanísticas, no hubo preparación para afrontar el crecimiento y desarrollo.
“Este auge nos tomó, desgraciadamente, impreparados. Hace mucho años sabíamos que esto se estaba dando, pero agremiaciones e instituciones no creímos. Pero, no solo no estábamos preparados, sino que también hay una fractura entre las necesidades locales con las alcaldías y lo que los gremios y organizaciones pensamos”, enfatizó.
Monseñor Gómez reiteró sus críticas y agregó que ha faltado armonía y relacionamiento entre instituciones de la región.
“La planificación no debe darse sólo por el Estado, hay voces de ciudadanos que deben tenerse en cuenta, y las hay en las instituciones académicas para que el desarrollo sea integral. En esta época el Estado es insuficiente para planificar”, aseveró Monseñor.
Tierra con alta valorización
Rionegro y Guarne, con 12,4 % y 10, 8% de aumento en la valorización de sus predios, fueron los municipios de mejor dinámica, según La Lonja.
Esa entidad determinó, en un estudio de suelo en la región, que el auge del Oriente se dio por la fuerte demanda inmobiliaria para usos de fincas de recreo, viviendas campestres y desarrollo de parcelaciones.
Los mayores valores del suelo rural, reveló la entidad, se alcanzan en las veredas Cabeceras, Guayabito, Tres Puertas y Chipre en Rionegro, así como en Fizebad, en El Retiro.
“Se observan también crecimientos importantes en los valores de las tierras ubicadas a lo largo de la vía que conduce de Medellín a Rionegro en las inmediaciones de la Escuela de Ingeniería de Antioquia, como consecuencia de los desarrollos inmobiliarios que se ejecutan actualmente en la zona”, reportó Federico Estrada, gerente de La Lonja.
Los indicadores comerciales de la región también fueron soportados por Camacol, que destacó que entre enero y junio de este año se vendieron 1.417 viviendas frente a 1.242 comercializadas durante el mismo periodo de 2015.
Actualmente, añadió Camacol, el gremio constructor cuenta con un inventario de 87 proyectos residenciales para la venta en el Oriente y esa región hoy representa el 10 % del mercado de vivienda y edificaciones nuevas en Antioquia.
“Del total de negocios, 355 correspondieron a lotes en nuevos proyectos de parcelación. Consolidando el Oriente como una de las más activas en términos del mercado inmobiliario en Antioquia”, aseguró Estrada.

(Lea aquí: Sobredemanda de agua en el Oriente de Antioquia superó el 50 %)
Se prevé un mejor futuro
Un minucioso estudio, realizado durante más de dos años, y que convocó a Eafit y su instituto Urbam, la Universidad Católica de Oriente, Cornare, la Cámara de Comercio de Oriente Proantioquia, la Corporación Empresarial de Oriente, Fundación Fraternidad Medellín, la Embajada de Colombia en Alemania y Asocolflores, arrojó la creación de una plataforma para la gestión de proyectos sostenibles.
Uno de los proyectos de la plataforma es el de la valorización ambiental de residuos sólidos con el que se pensó pasar del concepto de relleno a procesos de desarrollo tecnológico, innovación, emprendimiento, así como la generación de una cultura ambiental.
Otro de los aspectos que trabaja la plataforma son los ejes de comunicación e integración entre municipios como La Ceja, Rionegro, Marinilla, El Retiro, Carmen de Viboral.
Ana María Arango, coordinara de proyectos de Urbam, aseguró que la idea del estudio es que haya una normativa, una visión de cómo se quiere esa región sostenible para la presión que llegue lo haga bajo conceptos claros.
“Todo el mundo quiere irse a vivir allá (al Oriente) sin ver que está impactando y contribuyendo a un desorden general. Eso no se puede frenar, porque es un asunto de mercado. En la media que la sociedad mejora sus ingresos, la gente quiere vivir afuera de la ciudad”, sentenció.
El estudio que dio vida a la plataforma, que será entregada a los alcaldes del Oriente para que sea herramienta de planificación, plantea que la expansión urbana a través de la región ha sido fomentada por la corta distancia entre los valles de Aburrá y San Nicolás (una hora de viaje en carro ó 51 km de Medellín a Rionegro.
Para el arquitecto Juan Sebastián Bustamante, uno de los realizadores del estudio, la realidad del Oriente, en la actualidad, es desordenada con un crecimiento inmobiliario a partir de una presión inmobiliaria ante la cual el Estado no ha puesto reglas.
“Los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) definen una estructura pero no se han hecho cumplir. Entonces, cada quien está haciendo lo suyo y se está ocupando un territorio rico desde el punto de vista ambiental sin ningún criterio ecológico, urbano, social, de movilidad”, explicó.
Las entidades que le apostaron a la construcción de la plataforma, si bien realizaron el diagnóstico en el que el hoy de la región muestra un panorama gris plantean proyectos para que el Oriente sea sostenible. Una de estas alternativas que contempla el estudio es la movilidad en bicicleta con corredores entre los municipios y en zonas de alto tráfico vehicular y presencia humana como Llanogrande.
“Más importante que el proyecto de la plataforma, es el proceso que impulsamos para que las organizaciones tengamos un aporte que dar”, recalcó monseñor Gómez.
El rector, a su vez, reflejó la preocupación de habitantes y estudiosos del fenómeno de urbanización en el Oriente: me preocupa el agua, la movilidad y la sostenibilidad de este desarrollo. No sé si como estamos, en 30 años, esto sea sostenible”, concluyó.

Fuente: El Colombiano

Edificios en tierras que valen oro, la tentación de constructoras

En El Poblado hay sectores en los que el lote vale más que las mismas propiedades que están edificadas en el lugar. Eso ha hecho que constructores se froten las manos para lanzar propuestas de compra y orientar un nuevo desarrollo inmobiliario. ¿Cómo funciona?

Llamadas. Mensajes de terceros. Rumores. Ofertas. El interés de empresas inmobiliarias por redensificar sectores consolidados de El Poblado es una realidad. El mensaje ya ha llegado a administradores, líderes gremiales y propietarios, quienes hasta el momento no han concretado ningún negocio para vender en conjunto sus propiedades.

¿Cómo funciona? Un edificio de poca altura con más de 15 años de construido le daría paso a una infraestructura de mayor envergadura.

Olga Cardona, administradora del edificio Aries, ubicado en la carrera 43B # 1A Sur – 15, asegura que “hay varias inmobiliarias que me han llamado. Quieren comprar, demoler y construir. Le han hecho ofertas económicas a la gente, pero muy bajas”. Según la administradora de este edificio de 12 apartamentos, los propietarios no aceptaron la oferta, pues algunos están muy apegados al bien y la oferta económica no era lo suficientemente tentadora. Cardona conoció de una última oferta en junio.

El sector comprendido entre las avenidas El Poblado y Las Vegas y entre las calles 1sur y los límites con Envigado es donde se ha identificado un hervidero inmobiliario. Tal es el caso del edificio El Remanso. Su administrador, Rubén Darío Londoño, afirma que cuando les hicieron una oferta hace unos años, conocieron una maqueta de la nueva construcción que incluía un centro comercial y una torre de apartamentos.

Cuando les hicieron la oferta a los propietarios de estos apartamentos ubicados cerca a la Clínica Las Vegas, estos celebraron una reunión extraordinaria donde se acordó que nadie vendería, recuerda Londoño. Constanza Alzate, administradora de Piedra Verde, donde también en algún momento se mencionó una oferta, aseguró que ni allá ni en ninguna otra unidad “ha visto el primer cheque” que cierre el negocio.

La Lonja de Propiedad Raíz señaló que este tipo de sectores está sufriendo cambios a partir de la dinámica económica de la zona, pero que aún no se tiene por parte de ese gremio información sobre un proyecto en específico que haya logrado concretar una compra de un edificio para redensificar y hacer un uso mixto del suelo, el decir, combinar actividades comerciales con las residenciales.

Desde constructoras como Coninsa Ramón H., consideran que en el sector de El Poblado es posible que se dé ese fenómeno, que según ellos sucede cuando la tierra vale incluso más que los mismos inmuebles que están edificados en el lugar. “Es posible que en virtud de la realidad normativa un promotor de un proyecto inmobiliario se dé cuenta de la viabilidad o no de comprar edificios completos para un proyecto, como ha ocurrido en otras ciudades como Bogotá, donde se unifica la copropiedad y se avanza hacia un proyecto nuevo”. Pero para el caso de Medellín, afirma el experto de la firma inmobiliaria se tienen que subsanar muchos procesos.

Elisa Sánchez, directora de Corpoblado, considera que el sector de la Milla de Oro tiene una potencialidad inmensa para la construcción en altura, por lo que en consecuencia “muchos constructores están detrás de eso lotes y edificios pequeños”. La líder cívica considera que los mismos vecinos deben proteger bastante el sector que se puede ver beneficiado con proyectos de movilidad como el metroplús por la avenida El Poblado y otras normas consagradas en el Plan de Ordenamiento Territorial.

Crecer la ciudad hacia dentro, que es una de las premisas del Plan de Ordenamiento, contiene la expansión urbana en las laderas de la ciudad. Por lo que se tienen que explorar nuevas alternativas como la de generar suelo. Margarita María Ángel Bernal, exdirectora de la EDU, considera que “tumbar para volver a hacer es una de las alternativas, la otra es renovar lo existente dándole un carácter de modernidad con generación de nuevos usos”.

Para la exdirectora de la EDU, que encabezó el proceso de renovación en Naranjal, se tienen que aprovechar los instrumentos para la renovación urbana. Para el caso de El Poblado, Ángel piensa que “es viable en la medida que también se genere espacio público. No es solo densificar, hay que guardar las proporciones para que existan zonas verdes que den calidad de vida en estos sectores”.

El profesor de la escuela de Planeación Urbano Regional de la Universidad Nacional de Medellín, Luis Aníbal Vélez, considera que densificar por sí mismo no es malo ni bueno, siempre y cuando se garanticen unas condiciones, especialmente en espacio público verde, para la ciudad. “Ya no basta con zonas verdes residenciales”, asegura el experto quien agrega que son escasas por ejemplo en barrios como Santa María de los Ángeles y Astorga.

“Medellín en muchos sectores tiene suficiente densificación. Cuando dicen que hay que hacer una ciudad compacta me pregunto si es una ciudad compacta o amontonada”, interroga el experto, quien además cree que el uso residencial de muchos sectores no puede claudicar ante las ofertas para instalar zonas comerciales que son más rentables, pero que van ahuyentando a los residentes tradicionales, concluye Vélez.

Las ofertas, pero también el debate, están sobre la mesa en una ciudad que se alista para una transformación y un crecimiento urbano que significará un cambio de paradigma. De un desarrollo lote a lote a una renovación de sectores como Naranjal, pero que también es viable en El Poblado. Los expertos advierten que una vez abierta la alternativa hay que buscar que el crecimiento se haga con espacios públicos verdes generosos, que estén en la rutina del ciudadano y no, como dice Vélez, que haya que hacer un paseo para ir a un parque público verde.

Fuente: Vivir en El Poblado

Medellín pasó de los 1.300 edificios de gran altura

A Medellín no la trasnochan los rascacielos. De su desarrollo y coqueteos con el primer mundo, son ajenos el One World Trade Center, en Nueva York (Estados Unidos) de 94 pisos y 541 metros, o el Burj Khalifa, en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), de 828 metros y 163 pisos, edificios considerados entre los más altos del planeta.

Y es que en la capital antioqueña, el crecimiento urbanístico no se ha dejado seducir por inmensas torres hacinadas en el Centro. Aquí, entre las montañas del valle, en la ciudad que ha sido catalogada la de mayor innovación en el mundo, el edificio más alto, el Coltejer con 175 metros y 37 pisos, es apenas la cuarta parte de la estructura más grande del mundo.
Suena extraño para quienes fueron testigos de la construcción de esa estructura, emblemática por demás, entre la avenida La Playa y el pasaje Junín. Su inauguración en 1972 supuso la gestación de una ciudad que en pocos años iba a acariciar el cielo.
Pero el rumbo cambió y aunque hubo intentos de edificios altos como la torre Café, con 36 pisos, también en el Centro y en la década del 70, no se superó esa altura y 20 años luego el ‘Manhattan’ paisa se trasladó para El Poblado.
Así es Medellín en altura
Según datos de Planeación Municipal, en Medellín hay 296.129 edificios de cero a 5 pisos; 5.009 de 6 a 14; 1.341 de 15 a 29 y 34 de 30 o más de 30 niveles.
Además del Centro, Robledo, Rodeo Alto, la Loma de Los Bernal y El Poblado son los barrios más receptores de estructuras en altura.
Para Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, el promedio de altura de los edificios nuevos en Medellín es de 15,8 pisos.
“En Manhattan (Estados Unidos) un edificio como el Coltejer es normal. Aquí ese y el del Café son la excepción”, explica el directivo.
Loaiza, añade que la idea es que Medellín no se parezca a las metrópolis con rascacielos. “Cada ciudad tiene su desarrollo, pero lo que sí es cierto es que el mundo ha descubierto que es más eficiente desarrollarse hacia adentro y crecer en altura, que hacerlo expandiéndose y devorar territorio, pues esto implica redes de servicios públicos, impactar zonas verdes, movilidad y esa no es la ciudad que queremos”, acota.
Beatriz Adelaida Jaramillo, presidenta de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (capítulo Antioquia), afirma que el desarrollo de la construcción en altura en Medellín es exhorbitante, a pesar de que los edificios tienen buena aceptación entre la población.
“No se han acatado las observaciones de estudios en los que se plantea que se construya hacia la zona central para que se baje el ritmo de la construcción en ladera”, aclara.
Jaramillo, a su vez, lamenta que las administraciones pasadas aprobaron una cantidad infinita de licencias que se desarrollan en El Poblado, Sabaneta y Envigado.
Por su parte, el arquitecto y urbanista, docente de la Universidad Nacional, Pedro Pablo Peláez considera que la construcción de edificios no es la solución a la escasez de terrenos en Medellín y su área metropolitana.
“No soy muy amigo de los edificios en altura y me parece que por ahí no es el camino para lograr lo que se plantea en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Medellín es una ciudad compacta, policéntrica que no necesariamente tiene que desarrollar edificaciones en altura”, dice Peláez.
Para el académico, Medellín no necesita grandes edificios que permitan densidades adecuadas para el crecimiento adecuado del Valle de Aburrá. Añade que si bien la ciudad carece de suelo, también hay desaprovechamiento del mismo en algunas zonas.
“Lo que se trata es de lograr una adecuada utilización del suelo. Tenemos grandes áreas en un solo piso y no logran tener desarrollo adecuado dada su ubicación. En el sector de Sandiego, por ejemplo, no hay un aprovechamiento adecuado para tantos equipamientos”, afirma.
Loaiza replica que es preferible construir en altura y estar más recogidos, con equipamientos, espacio público, corredores, aceras que se puedan transitar, primeros pisos de edificaciones con animación urbana, que no sean paredes muertas, que haya vida, restaurantes”, apunta.
Repensar Medellín al Centro
El actual Plan de Ordenamiento Territorial plantea la construcción de edificaciones de hasta 30 pisos, las más altas permitidas en Medellín, en el Centro y bordes del río.
Ese lineamiento es un elemento más para que la hoja de ruta de la ciudad le pusiera freno al crecimiento en las laderas que por años se vino desarrollando tanto en el oriente como en el suroriente y el occidente.
En ese sentido, el también urbanista, José Fernando Ángel cuestiona que en el centro haya grandes edificios, pero acepta que es necesario para corregir los errores de la densificación en la periferia.
“Debemos evaluar una ciudad de alta densidad construida en la periferia; pensar en qué hay que hacerle. Porque, por ejemplo, El Poblado y sus transversales, es de muchos habitantes y viviendas, unidades cerradas sin espacio público, pero bastantes apartamentos”, recalca el experto, miembro de colectivos urbanistas.
Juan Manuel Patiño, exsubdirector de Planeación de Medellín, y uno de los gestores técnicos del POT, apunta sobre el modelo de la ciudad que las densidades más altas están sobre el río y las más bajas en la ladera, a eso le mezclan como norma que en la zona donde es posible hacer más altura hay una regulación por índices (densidad) y en los bordes los regulan por altura.
De acuerdo con el arquitecto Patiño, el POT buscaba “una ciudad no tan vertical, porque es complejo de mantener sobre todo cuando vamos a hacer viviendas en edificaciones tan delgadas”.
Milla de oro, buen ejemplo
Los complejos financieros más importantes de Medellín están en la comuna 10 (Centro) y la denominada Milla de oro, comuna 14 – El Poblado.
En el Centro hubo una para en el ímpetu de los constructores por levantar edificios como consecuencia de problemas de movilidad y seguridad.
Jaramillo acota que la zona de la milla de oro ha sido un desarrollo coherente porque los espacios públicos son generosos y se ha conservado la vegetación existente.
Precisamente, El Poblado, suroriente de Medellín, denota el crecimiento más acelerado de la ciudad. Allí se calcula la existencia de 45.183 viviendas habitadas por 126.000 personas.
Eduardo Loaiza asevera que en los últimos 10 años las urbanizaciones se han construido con varias etapas y cada una es un edificio. Agrega que hoy la copropiedad entera es un conjunto. Antes las copropiedades eran un solo edificio.
“Estamos muy por debajo de las ciudades de grandes rascacielos. Lo que más se acerca es El Poblado, una zona que no tiene limitación de cono de aproximación del aeropuerto”, apunta Loaiza.
Construcción se mueve
Actualmente Camacol reporta 380 proyectos en venta, con al menos una torre mayor a 15 pisos.
La misma entidad revela que las ventas de vivienda nueva en Antioquia continúan dinámicas y se incrementan 20,5 por ciento acumulado anual a abril de 2016.
Incluso, reporta, que el volumen de las ventas de vivienda nueva en lo corrido del año asciende a 1,8 billones de pesos: 15,8 por ciento superior a 2015.
Federico Estrada, director de la Lonja de Propiedad Raíz, piensa que el modelo del desarrollo urbanístico de las últimas dos décadas, prácticamente en su totalidad, es de multifamiliares en algunas zonas de la ciudad ya con edificios de más de 20 pisos o más.
“Está claro que la apuesta de las ciudades y más con las condiciones morfológicas del valle, conllevan a que el desarrollo sea vía edificios en altura”, establece Estrada.
Si bien es un hecho que Medellín seguirá viendo rascacielos de menos de 37 pisos, también está firme que esos edificios del futuro ya no se levantarán en las montañas sino a la orilla del río.

Fuente: El Colombiano

En primer semestre se financiaron más viviendas

Vivienda del Gobierno enfocados en la vivienda nueva y de interés social arrojan excelentes resultados, sumado a que impulsan el sector de la construcción con mayor actividad y generación de empleo.

29.644 viviendas se financiaron en el primer trimestre de 2016, lo que representó un incremento del 5,6% respecto al mismo periodo del año pasado cuando se registraron 28.067 viviendas, según el reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

De las unidades financiadas, 20.293 correspondieron a viviendas nuevas, con una participación del 68,5%, y 9.351 a usadas, con una participación del 31,5%.

En los primeros tres meses del año, la financiación de viviendas nuevas se expandió un 20,2% y la de viviendas usadas se contrajo 16,4% frente al mismo trimestre de 2015 cuando se ubicó en -12,2% y -18,8%, respectivamente.

El monto financiado en el primer trimestre correspondió a $1,5 billones, de los cuales $854.457 millones correspondieron a vivienda nueva y $646.569 millones a vivienda usada.

Según Federico Estrada García, gerente de La Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia, “la dinámica en la actividad inmobiliaria y edificadora en gran parte ha sido por los beneficios y ayudas en los créditos hipotecarios que ha dado el Gobierno Nacional en los diferentes programas”.

Entonces, agregó Estrada García, como esas dinámicas han estado más activas en el estrato medio y bajo, “desde luego han recurrido a los créditos para poder aprovechar los programas y eso explica gran parte del porqué el sector está creciendo en ese sentido”.

Por su parte, Elsa Noguera, ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, expuso que las líneas del programa ‘Mi Casa Ya’ subsidian la vivienda nueva. Esto para impulsar la economía del país, además de darle un empuje a la clase media para adquirir vivienda.

“Estas cifras representan excelentes noticias que demuestran que el impulso de las políticas de vivienda del Gobierno Nacional funciona y la economía en este aspecto no se detiene”, aseveró la alta funcionaria.

Respecto al aumento en la financiación de viviendas nuevas, Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, manifestó: “Han ayudado mucho a la buena dinámica del sector los subsidios del Gobierno Nacional a la tasa de interés para la clase media y a la cuota inicial”.

De hecho, del monto total de créditos entregados durante el primer trimestre de 2016 para compra de vivienda, 29,9% se otorgó para la compra de vivienda VIS y en el número de viviendas financiadas la VIS participó con 58,2% del total que, de acuerdo con Noguera, es uno de los segmentos que más se impulsa desde el Ministerio.

Además, agregó Loaiza Posada que “la tasa de interés de la vivienda de rango VIS es la que tiene precios de venta y de escrituración a valores de este año entre $45 millones y $93 millones”.

Estrada García indicó que también de alguna manera quienes están comprando tienen que recurrir al crédito y por fortuna, ya los compradores de vivienda y las familias han recuperado la confianza en el sistema de financiación colombiano.

El Gobierno Nacional espera distribuir 130.000 cupos de subsidios a las tasas de interés para adquirir vivienda VIP y VIS hasta 2018.

Positivismo en sector constructor
De acuerdo con Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, los buenos resultados de la construcción obedecen al buen comportamiento del sector en ventas sobre planos, licencias de construcción, iniciaciones y aprobaciones de crédito y desembolsos.

“Hemos estado en los últimos años en una dinámica positiva, creciente y sostenida. Por ejemplo, en Antioquia el año anterior registramos récord de ventas de vivienda nueva sobre planos”.

Fuente: El Mundo

Reviven concurso de curadores para Medellín

Luego de ser declarado desierto por cuarta vez, la Alcaldía de Medellín y una universidad realizarán un nuevo concurso de curadores para suplir tres plazas en la ciudad.

En febrero de 2015, el Departamento de Planeación de Medellín y el Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional declararon desierto el concurso público de curadores urbanos 1, 2 y 4 de Medellín para el período 2014-2019.

La Universidad estableció que ninguno de los aspirantes pasó el examen, una vez revisados los recursos de reposición interpuestos por algunos participantes. En su momento hubo reparos a la alta exigencia de las pruebas realizadas a los candidatos.

El cargo de curador empezó a ser cuestionado fuertemente en la ciudad tras los sucesos del desplome de la Torre 6 de Space el 12 de octubre de 2013, en El Poblado, donde murieron 12 personas.

¿En qué va el proceso?

Nicolás Duque Ossa, secretario de Gestión y Control Territorial, sostuvo que “estamos haciendo los acercamientos correspondientes, aspiramos a que este semestre quede sorteado el tema”.
De acuerdo con lo expresado por el funcionario, el concurso será para suplir tres plazas y se escogerá una universidad entre las que presenten propuestas.

Añadió que se está organizando el cronograma e indicó que en la Alcaldía se cuenta con una mesa conformada por las secretarías de Planeación, Gestión Territorial y la Secretaría General.
Sobre los cuatro intentos fallidos, Duque acotó que la universidad seleccionada tendrá que realizar el concurso con el fin de que no vuelva a ser declarado desierto.

La Administración Municipal aclaró que a la Secretaría de Gestión y Control Territorial le corresponde confirmar que lo licenciado por las curadurías corresponda a lo que se debe estar haciendo en el territorio. Así mismo, explicó que en el proceso de verificación de los técnicos se establece un sinnúmero de incumplimientos urbanísticos tales como: construcciones sin licencia, apropiación de territorio, uso indebido, intervención en el espacio público, registros entre colindantes e incumplimiento de retiros.

Renuncia de curadora

Hasta el pasado 30 de junio se desempeñó Ángela Restrepo como curadora encargada, no obstante seguirá ejerciendo como tal, hasta tanto se determine por concurso su reemplazo. Según Duque Ossa la curadora adujo motivos personales para su dimisión.

El concejal Jaime Cuartas sostuvo que la interinidad en la curadurías es una situación que puede considerarse grave porque quienes ocupan estos puestos algunas veces no demuestran conocer con suficiente claridad el Plan de Ordenamiento Territorial y las normas vigentes.

“Existe el compromiso por parte de la Alcaldía de adelantar el concurso de curadores durante el segundo semestre. La situación con solo dos curadores (una curadora en propiedad que a su vez tiene el encargo de otra curaduría y otro curador encargado) no es sostenible para una ciudad con la actividad edificadora que tiene Medellín. Además, la implementación del POT con los instrumentos de gestión que se están reglamentando exigirán de los cuatro curadores en propiedad, sobre todo por tratarse de una reglamentación nueva, que tomará un tiempo para su entendimiento y aplicación”. FEDERICO ESTRADA Gerente Lonja.

Fuente: El Colombiano.

Alcaldía construirá 19.000 viviendas en cuatro años

La administración municipal tiene el propósito de ofrecer más de 19.000 nuevas unidades habitacionales populares en Medellín en los próximos cuatro años.

La propuesta busca atacar el déficit cuantitativo que se registra en la ciudad calculado en 27.795 hogares y volver nuevamente a Medellín atractiva para la construcción de vivienda de interés prioritario y social. El déficit cualitativo de vivienda es de 43.266 (propietarios con casa en pésimo estado o en alto riesgo).

La idea que se plantea desde el Instituto Social de Vivienda y Hábitat de Medellín, Isvimed es: 4.000 viviendas que costarán cerca de $82.000 millones con recursos del Municipio. Estos domicilios se empezarían a construir este 2016. Ya se identificó el banco de lotes del Municipio.

Asociaciones con privados

Las 15.000 restantes serán edificadas por las empresas constructoras. En este tipo de proyectos el Isvimed aporta recursos, en especie, población o tramitología.

Humberto Iglesias Gómez, director del Isvimed, explicó que “agilizaríamos trámites de licencias, o internos para los proyectos de Vivienda de Interés Social VIS o Vivienda de Interés Prioritario VIP y el privado construye el proyecto”.

Iglesias sostuvo que ya fue inaugurada la mesa VIS – VIP con la participación de todos los estamentos de la Alcaldía de Medellín, para agilizar los procesos. Licenciamientos y permisos pueden demorarse 1,5 años.

Las constructores tienen proyectos en diferentes partes de la ciudad y cuando se crucen los intereses del Isvimed con los proyectos, se definirán los proyectos. El Instituto ya tiene definidos los sectores en los que se espera contar con oferta de VIS y VIP: comuna 1 Popular; Comuna 8, de Villa Hermosa; Comuna 3 Manrique, Comuna 4 Aranjuez, y Comuna 6, 12 de Octubre, entre otros.

El interesado puede acercarse con el subsidio que recibió del Isvimed, y si es del caso, de una caja de compensación, y con los dineros que requiere para el cierre financiero, al proyecto del constructor para seleccionar el inmueble que desee.

El monto del subsidio por parte del Isvimed se está definiendo en la actualidad.
Los auxilios se entregarán a desplazados por la violencia, y beneficiarios del Sisbén. “El foco del Instituto es atender a personas de Medellín y cuyos ingresos familiares asciendan hasta los dos salarios mínimos mensuales legales vigentes” explicó Iglesias. Las personas que estén interesadas en estas nuevas unidades habitaciones pueden acercarse al Isvimed.

Insuficiente para déficit

Federico Estrada, gerente de la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia, aplaudió el propósito de construir las viviendas en Medellín “es una cifra importante” sostuvo.
No obstante, indicó que desde luego no alcanza a cubrir el déficit habitacional, pero de alguna manera contribuye a que el mismo no siga creciendo.

Comentó que Isvimed tiene una tarea importante, por que el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, de Medellín trae unos cambios importantes en materia de vivienda social, con el control de la vivienda en altura en los bordes.

“Así mismo, lo definido en los macroproyectos del río Medellín, plantea el pago de unas exigencias en este sector de la cuidad, de construcción de VIS y de VIP en la zona norte del municipio, que le brinda grandes oportunidades al Instituto para generar construcción de esta tipología de viviendas y a su vez viabilizar la construcción en el eje del río Medellín”, opinó Estrada.

Fuente: El Colombiano.

El precio de la vivienda subió 2,31% durante el primer trimestre de 2016

Las ciudades en donde más se encareció el metro cuadrado fueron en Neiva (9,26%) y Pasto (4,93%).

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que durante el primer trimestre de 2016 el precio de la vivienda en Colombia subió 2,31%, lo que representa una reducción pues en el mismo periodo de 2015 el índice se incrementó en 2,37%.

El informe también indicó que en los tres primeros meses del año el precio por metro cuadrado, correspondiente a apartamentos y casas, presentó variaciones de 2,38% y 1,39%, respectivamente. Asimismo, el precio de venta de vivienda nueva creció 6,83%, mientras que hace un año subió 7,15%.

Las ciudades en las que más se encareció la vivienda en el primer trimestre del año fue Neiva, con 9,26%, y pasto con 4,93%. En contraste Villavicencio y Cartagena fueron los centros urbanos donde se presentaron las mayores contracciones de los precios de los inmuebles con 1,07% y 0,66%, respectivamente.

Adicionalmente, el DANE informó que “En los últimos cuatro trimestres, las áreas de estudio que presentaron los mayores variaciones positivas en el precio por metro cuadrado de la vivienda nueva fueron Popayán (17,33%) e Ibagué (17,07%). Mientras que el área de Villavicencio presentó la única variación negativa con 1,82%”.

Fuente: El Espectador.

Más del 45% de los colombianos tiene casa propia, reporta estudio inmobiliario de Fenalco

Según un estudio sectorial realizado por Fenalco, en el último año, la actividad de servicios inmobiliarios y de alquiler de vivienda creció 3,1% respecto a 2014 en el país.

El gremio señaló, utilizando cifras del Dane, Camacol y la Lonja de propiedad raíz, que “una gran mayoría de los hogares tienen vivienda propia, que corresponde al 45,9%, mientras que en arriendo vive un 37,3%”.

Según el informe, Antioquia supera el porcentaje con vivienda propia, 48,2%; mientras que Bogotá y el Valle del Cauca cuentan con un porcentaje más alto de hogares pagando arriendo, 48,4% y 43,9%, respectivamente.

Este tema será debatido este jueves en el Simposio de Empresas Inmobiliarias y Administradoras de Propiedad Horizontal que organiza Fenalco y que tendrá lugar en Medellín.

Según señaló el director Ejecutivo del Gremio, Sergio Ignacio Soto, “en el primer trimestre de 2016, el crecimiento real del sector inmobiliario fue de 3,2% y el valor agregado de los servicios inmobiliarios y de alquiler de vivienda ascendió en 61,5 billones de pesos corrientes en 2015, lo que corresponde a 8,2% del PIB nacional”.

Indicó que en Antioquia, con mediciones hasta 2014, supera los 7,7 billones de pesos y como sucede en el país está muy cercano a la construcción, considerando edificaciones y obras civiles.

Según Soto, “en cuanto a los beneficios que aporta el sector en materia de empleo, este ocupa a 1.685.000 personas en el país, que equivale al 7,7% del empleo nacional, y 214.000 en Medellín y Valle de Aburrá”.

Así mismo, recordó el dirigente gremial, la inflación para vivienda en lo corrido a mayo de 2016 fue de 2,9% y para Medellín de 2,6%, sin embargo, lo que corresponde a arrendamiento es inferior, 2,1% en el país y 2,2% para Medellín, aunque en ambos casos es superior a la variación alcanzada en el mismo período de 2015, cuando para vivienda fue de 2,3% en Colombia y 2,3% en la ciudad y en arrendamientos, 1,8% y 1,9%, respectivamente. Es de destacar que Medellín, en arrendamientos, supera los resultados nacionales.

Fuente: RCN Radio